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Reserva Cloudbridge - Notas de Naturaleza N° 18

Las Polillas


Polillas y mariposas
Aunque las polillas son mucho más comunes que las mariposas, la gente suele referirse a mariposas al hablar de este grupo. De hecho, casi el 95 % de los lepidópteros son
polillas. La división se basa en las diferencias de comportamiento entre mariposas y polillas. La diferencia más obvia es que las mariposas están activas durante el día y las polillas durante la noche. Además, la mayoría de las mariposas son coloridas, y en reposo, mantienen las alas en posición vertical al suelo, mientras que las polillas las mantienen en posición horizontal.
Polillas de Costa Rica
Atracción fatal
En Costa Rica, si se enciende una vela por la noche, seguro que se envía a una o dos
polillas a una muerte segura. Parecen hechizadas por las velas, linternas y hogueras aunque les provoquen la muerte. Pero, ¿por qué la luz atrae a las polillas? Para responder a esta pregunta, tenemos que referirnos a la fototaxis. La fototaxis es el movimiento automático de un organismo hacia o en dirección contraria a la luz. La cucaracha es un ejemplo de fototaxis negativa. Habrá notado como corren a sus rincones oscuros cuando ilumina sus correrías nocturnas por la cocina. Las polillas muestran fototaxis positiva. La fuerza de la luz también influye el movimiento de las alas de un insecto fototáctico. Cuando la luz proviene de un fuente distante, por ejemplo, la luna, e incide con la misma intensidad en los dos ojos del insecto, éste vuela en línea recta moviendo las dos alas por igual. Pero si la fuente de la luz está más cerca, como por ejemplo en el caso de una bombilla o una vela, un ojo percibe más luz que el otro. Como resultado, el ala de este lado tiende a moverse más rápido, lo que hace que el insecto vuele hacia la luz en círculos o espirales 

Se sabe que algunos tipos de polillas son migratorias y es posible que el cielo nocturno les dé pistas para navegar. La orientación arriba-abajo de una polilla puede depender en parte del brillo del cielo con relación a la tierra. Algunos lepidopterólogos (científicos que estudian las polillas y mariposas) sugieren que las polillas utilizan la luna como punto de referencia primario, y poseen la capacidad de calibrar su vuelo con respecto a la rotación de la Tierra por el movimiento de la luna. (También hay evidencias en apoyo de la teoría de que las polillas migratorias tienen una brújula interna que las guía en la dirección correcta). De esta forma, la atracción hacia una luz artificial o hacia un fuego podría estar relacionada con su manera de orientarse, que en este caso les provoca una desorientación. La polilla no espera realmente llegar «a la luna» (o a la fuente de luz) ni volar sobre ella, y de esta forma se confunde.

También es posible que las polillas tengan un mecanismo de huida relacionado con la luz. Al agitar un arbusto lleno de polillas por la noche, todas vuelan hacia arriba, hacia el cielo. Para una polilla en peligro, volar hacia la luz (que normalmente está en el cielo, o por lo menos a cierta altura) suele tener más ventajas que volar hacia la oscuridad (que está normalmente hacia abajo).

Las polillas son más sensibles a algunas longitudes de onda de la luz –por ejemplo, a la luz ultravioleta– que a otros. Una luz blanca atraerá más polillas que una luz amarilla. Las polillas no responden a la longitud de onda del color amarillo. 

El color del sonido
A diferencia de las mariposas, muchas polillas tienen oídos. Los oídos están conectados a nervios sintonizados en el rango normal de las bandas de frecuencia de los murciélagos (40 kHz). 
Los oídos hacen posible que las polillas detecten un murciélago a una distancia de 30 metros. Las polillas pueden oír a los murciélagos antes de que los murciélagos detecten su presencia. Si localizan un murciélago, algunas polillas cambian su dirección de vuelo, y otras cierran las alas y caen al suelo. Los oídos de las polillas parecen ser muy efectivos. Las investigaciones parecen indicar que los oídos reducen el índice de éxito de los murciélagos en un  50% en comparación con las polillas que no los tienen.

Polillas Lycaena phlaeas apareándose Algunas polillas también pueden producir sonidos. En el pasado se pensaba que emitían esos sonidos para desconcertar a los murciélagos, pues los confundían con el auténtico eco. Hoy se cree que esos sonidos se utilizan como advertencia, para dejar claro que las polillas son desagradables para los predadores. Esos sonidos de las polillas actúan de la misma manera que la «coloración de advertencia» en los predadores visuales.

El olor del sexo
Mientras las mariposas utilizan los dibujos de sus alas y movimientos acrobáticos para el cortejo, las polillas tienen un estilo más romántico y adecuado para la noche. Usan feromonas, es decir, olores. Las antenas de las polillas son de tamaños muy variables, y en concreto los de las polillas macho
normalmente están muy bien desarrolladas. Contienen órganos que pueden detectar las feromonas específicas que produce una polilla hembra receptiva.


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Copyright ©2004 Ian Giddy. Traducción de Sylvia Coates. Reservados todos los derechos.